Reabastecimiento de stock (cadena de suministro)

Por Joannès Vermorel, última revisión: enero de 2012

En la cadena de suministro, el reabastecimiento de stock es una operación que consiste en pedir más stock para satisfacer la demanda del clisnte. El reabastecimiento generalmente se inicia a partir de una política de inventario, como el método de inventario máx/mín o por un pedido pendiente generado por un pedido del cliente que no pudo cumplirse con el stock disponible.

Reglas del reabastecimiento

Para aumentar la productividad, la mayoría de los sistemas ERP y de gestión de inventario implementa reglas de reabastecimiento para automatizar las operaciones, hasta cierto punto. El proceso de reabastecimiento generalmente se pone en marcha cuando el nivel de inventario llega al punto de reorden (también llamado nivel de disparo), un ajuste del sistema.

Cuando se llega al punto de reorden, se elabora una orden que corresponde con la cantidad económica de la orden (EOQ). En general, los ERP generalmente ofrecen algún tipo de soporte para el cálculo de la EOQ.

En el modelo de inventario Mín-Máx, el valor Mín representa el punto de reorden, mientras que el valor Máx representa la cantidad objetivo. La cantidad de reorden es Máx menos Mín (es decir, la diferencia entre Mín y Máx).

La complejidad de las operaciones de reabastecimiento depende en gran medida de la posición del agente que realiza la orden dentro de la cadena de suministro.

En el caso de las tiendas que forman parte de una red minorista que se vale de depósitos centralizados, el reabastecimiento es generalmente numeroso, simple y ampliamente automatizado. De hecho, a nivel de tienda —siendo las tiendas de comestibles el arquetipo aquí— generalmente hay una gran cantidad de pequeñas órdenes que se realizan a diario. Por esta razón, los gerentes de tiendas no pueden permitirse un sistema que sea demasiado complejo ni demasiado demandante en términos de personal necesario.

En el caso de los depósitos, los reabastecimientos provenientes de fabricantes son generalmente más grandes y de ciclo de orden más prolongado (una semana en lugar de un día). Así, la orden en sí misma es generalmente más compleja porque el tiempo de entrega puede variar mucho (de entrega al día siguiente para fabricantes locales a varios meses para fabricantes de ultramar), y porque otros factores, como los descuentos por volumen, pueden tener impacto en la cantidad económica de la orden.

La solución de Lokad

Todo el tiempo nos encontramos con compañías que aparentemente no realizan ningún tipo de planificación de la demanda. Aún así, con frecuencia en esas situaciones, los pronósticos se definen implícitamente a través de las reglas de reabastecimiento. De hecho, definir un punto de reorden es casi el equivalente de elaborar un pronóstico de demanda: desde el punto de vista del reporte, es posible —hasta cierto punto— computar el pronóstico de demanda implícito subyacente. Creemos que constituye una buena práctica aislar explícitamente, dentro de las reglas de reabastecimiento, donde los pronósticos de demanda entran en juego.